0

Carrito

portada_carbonato_de_sodio

Blog

Limpieza natural I – Carbonato de sodio

Cuando empiezas a indagar sobre la limpieza natural, te acabas dando cuenta de que con cuatro ingredientes puedes limpiar tu casa igual de bien que con los productos habituales. Por eso, hoy comenzamos una serie de posts enfocados a cada uno de estos ingredientes. El primero será Limpieza natural I – Carbonato de sodio. El primo hermano menos conocido del bicarbonato de sodio.

No sólo es importante la cantidad de envases de plástico que producen sino también los agentes químicos que se utilizan para hacer estos productos de limpieza. La mayor parte de estos componentes dañan el medio ambiente, ensucian las aguas y muchos no son aptos para pieles sensibles. ¿A que te apetece cambiar?

Como ya he indicado antes, uno de los ingredientes que utilizamos en la limpieza natural de casa es el carbonato de sodio. Es la sal de sodio del ácido carbónico (Na2CO3), es una base alcalina fuerte utilizada en productos de limpieza ecológicos. Cuando se le agrega agua se descompone en ácido carbónico e hidróxido de sodio. 

El carbonato de sodio es un compuesto químico que se utiliza para elaborar productos de limpieza natural debido a sus propiedades desinfectantes, su capacidad para eliminar la grasa y ablandar el agua. 

El uso del carbonato de sodio viene de hace siglos. De hecho, las primeras pistas del uso del carbonato de sodio y del bicarbonato de sodio datan del antiguo Egipto. Se utilizaba para la higiene personal, para lavar y teñir tejidos, para producir cristal y formaba parte de los numerosos ingredientes necesarios para llevar a cabo el proceso de momificación. Más adelante, fue un elemento importante en la industria del papel, el jabón, el textil y la producción de vidrio. 

Nicolas Leblanc, un químico francés, patentó en 1871 un método que daría un impulso a la industria química. Obtuvo carbonato de sodio al tratar sal con ácido sulfúrico y hacer reaccionar el sulfato de sodio resultante con carbón y caliza. Este proceso de producción generó el primer problema de contaminación a gran escala. El cloruro de hidrógeno, sin utilidad industrial en aquella época, era vertido directamente a la atmósfera y el sulfuro de calcio se acumulaba en los alrededores desprendiendo sulfuro de hidrógeno. Este compuesto es tóxico y desprende un olor pestilente. 

Con los años se fue mejorando el proceso transformando el cloruro de hidrógeno en cloro que añadido a la sosa se obtiene lejía y el sulfuro se utilizaría para producir ácido sulfúrico. Pero en 1846, Ernest Solvay encontró un procedimiento sencillo, económico y ecológico que acabaría sustituyendo el método Leblanc.

Dato curioso

En 1846, dos pasteleros de Nueva York, John Dwight y Austin Church, descubrieron que el carbonato de sodio asociado con la leche daba lugar a gas carbónico con el mismo efecto de la levadura. Así consiguieron refinar el carbonato de sodio hasta dar con el bicarbonato de sodio. 

Nota: El carbonato de sodio es tóxico en su ingesta, el bicarbonato de sodio para uso alimenticio no.

Cómo usamos el carbonato de sodio en casa para una limpieza natural

El primero de todos es en la lavadora para ablandar el agua y ayudar a que las nueces de lavado o el jabón actúen mejor: una cucharadita en el cajetín de la lavadora es suficiente. 

En la cocina para limpiar bien sartenes y ollas con muchos restos de aceite o repegaos: aquí combino una cucharadita de carbonato de sodio con una de ácido cítrico. 

En el baño para limpiar el fondo del W.C: aquí también lo combino con ácido cítrico. Además, elimina restos de cal y de jabón en los grifos dejándolos brillantes. 

Como limpiador multisuperficie. Se diluye media taza en agua tibia y añadimos unas gotas de aceite esencial de árbol de té o del aroma que prefiráis. A nosotros nos gusta el olor y además añade un punto más de desinfección. Alternamos con vinagre de cítricos, el cual no hago con cáscaras sino con rodajas.

Para desatascar desagües: 1 taza de carbonato de sodio y 3 de agua hirviendo. Dejar actuar el producto alrededor de media hora y luego enjuagar bien con agua limpia. Repetir cuando sea necesario. 

También sirve para controlar plagas en plantas pero por suerte aún no hemos tenido más problema que las hormigas en nuestro huerto macetero. Pero lo tengo en mente para cuando invada el salón con plantas de interior. 

Recomendaciones

Hay que tener cuidado porque emana vapores cuando se mezcla con agua. En caso de inhalar el tóxico, se recomienda tomar un poco de aire fresco. Hay que tenerlo en cuenta cuando frotas el fondo del vater por ejemplo, ya que sueles tener la cabeza sobre la taza. Si eres muy sensible, cubre tu boca y tu nariz con un paño por si acaso.

Pero como podéis comprobar, es relativamente sencillo de usar para muchas cosas y no contamina el agua. 

++++

Así que te invitamos a hacer un cambio en la limpieza de tu casa pensando en vuestra salud y en un futuro mejor para todos. Todos los productos que utilizamos en casa los tenemos a la venta en la tienda.

Si te ha gustado este post y quieres estar al día de lo que publicamos, por favor, suscríbete al blog o sigue nuestros perfiles en Facebook e Instagram

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Productos