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Sin Residuo
Ideonella Sakaiensis

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Ideonella Sakaiensis

O lo que para mí viene siendo, un rayito de luz al final de este largo y oscuro túnel. En el año 2016 descubrieron en una planta de reciclaje de botellas una bacteria capaz de degradar plástico de manera natural. Un autentico super-decubrimiento. ¿Es la solución definitiva?¿Lo que necesitamos para nuestros billones de toneladas de residuos plásticos acumulados?

De donde sale esta bacteria para degradar plástico

En el Instituto Tecnológico de Kioto se procedió a estudiar en 2016 unas 250 colonias de bacterias que vivían en el plástico, con el objetivo de encontrar un sistema para degradar el plástico de forma natural. Tan sólo una cepa, encontrada en una planta de reciclaje de botellas PET de la ciudad de Sakai, Japón, contenía una bacteria capaz de degradar este plástico. De esta ciudad toma parte su nombre, Sakaiensis. Fue una búsqueda totalmente intencionada, así que desde aquí desmentir ciertos artículos que atribuían a la “txiripa” el descubrimiento de estas encimas.

botellas de PET
Botellas de PET

Una vez puestos sobre la bacteria los estudiosos de varias universidades de Japón, la identificaron dentro del género Ideonella y de la familia de las Comamonadaceae. Se percataron rápidamente de que éstas bacterias en particular usaban el plástico PET como fuente de carbono. Es decir, lo digerían.

Sí, en Japón destinan mucho dinero al estudio de estas cosas científicas, aunque por aquí nos parezca muy raro. Cosas de “guiris”.

Como consigue la bacteria degradar plástico

Efectivamente esta fantástica bacteria es capaz de degradar un plástico, el polietileno-tereftalato o PET, de manera natural siempre que esté en presencia de agua. Lo hace mediante dos encimas. Primero una encima llamada PET-asa sale de la bacteria, ataca el PET y lo reduce a otro compuesto llamado MHET. Este compuesto lo traga la bacteria, y ya en su interior la segunda encima, la MHET-hidrolasa, termina de romper el PET en dos de sus compuestos básicos, el etilenglicol y el ácido tereftálico. Estos dos compuestos son el alimento de la bacteria, por lo que el PET desaparece por completo.

Magia.

proceso de la bacteria que degrada plástico
Proceso de “digestión”

El pero, siempre hay un pero, es el ritmo al que puede digerir este plástico. La verdad que se toma su tiempo: 0,13 miligramos por centímetro cuadrado y día de una fina película de film de PET. Se podría afirmar que la producción diaria mundial de PET es muy superior a la capacidad de esta bacteria de degradar dichos polímeros.

Pues pongan un turbo

En el año 2018 dos científicos investigaban esta bacteria, esas cosas de “guiris”. Concretamente el porqué había pasado de comer poliésteres naturales a sintéticos. Algo que les extrañaba, ya que en tan solo 70 años esta bacteria había evolucionado a alimentarse de estos polímeros sintéticos. Un ritmo de adaptación realmente rápido, nada de miles de años de evolución, medio siglo le bastó. Así que elaboraron un diseño muy detallado en 3D e introdujeron una mutación. El resultado fue que la bacteria era capaz de comer el PET nada menos que seis veces más rápido. Además ahora la bacteria también es capaz de degradar los plásticos PEF o furanoato de polietileno. Que son de origen vegetal pero no biodegradables.

imagen de las bacterias capaces de degradar plástico
Ideonella Sakaiensis

Esta mejora en la velocidad la consideran modesta incluso sus propios creadores. Esto es debido a la enorme cantidad de residuos plásticos existente y la cantidad de nuevos plásticos que se crean cada día.

Que la esparzan por todo el planeta

Bueno, intento dejar claro en todo momento, que esta bacteria sólo puede degradar un tipo de plástico, el PET. Con el turbillo también el PEF. Pero hay otros cientos de tipos de plásticos que no le interesan, por lo que no se notaría una bajada de volumen de residuo muy grande. En el mar tampoco funcionaría nada bien, ya que no flota y el PET se queda en la superficie principalmente. Y no nos olvidemos que necesita una temperatura constante de 30 grados, así que bueno, su eficacia sería cuestionada muy rápido, sobre todo entre nosotros los humanos, que lo queremos todo y lo queremos ya.

Así que ahí siguen estudiando a la buena de la Ideonella Sakaiensis, esas cosas de “guiris”, para ver si consiguen subirle la temperatura de funcionamiento a 70 grados. Punto térmico donde se licua el PET, y así facilitarle el trabajo a esta bacteria. Eso sí, estaría pasando a ser un proceso natural-controlado, ya que de conseguirse, sería en un reactor semejante a los del compostaje. ¿Poco natural? Opiniones miles.

bioreactor de bacterias que degradan plástico
Bioreactor tamaño pequeño

¿Es la solución a los residuos plásticos?

Aunque sí creo que las bacterias y microorganismos serían el aliado perfecto para reducir nuestros abundantísimos residuos plásticos, tengo que decir que no creo que sean la solución. Y lo digo porque el volumen y la velocidad que pueden alcanzar estas bacterias se queda realmente muy corto. Lamentablemente los humanos no paramos de fabricar e inventar nuevos plásticos, sin pensar ni un segundo en el residuo que dejarán después. Este punto habría que abordarlo primero. Las personas.

Lo que no se puede negar, es que los estudios de esta bacteria arrojan un rayo de luz sobre los residuos plásticos. Y me voy a permitir citar a Javier Sampedro en su artículo de 2016 en el peródico El País:

“En el mejor de los casos, Ideonella Sakaiensis nos permitirá degradar nuestros plásticos. En el peor, cuando desaparezcamos del planeta Tierra, no faltará quien se ocupe de limpiar nuestros residuos. La vida siempre encuentra su camino.”

Salud!!

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