0

Carrito

El Mediterraneo

BlogCuriosidades

El mar más contaminado del mundo

El lunes fue el día de los océanos, así que estuve curioseando noticias sobre los mares. La contaminación en el Mediterráneo es inevitable, ya que ha sido poblado por las civilizaciones más avanzadas de la antigüedad, siempre con mucha densidad de población. Además en la actualidad bañar las costas sur-europeas no le ayuda. Pero ha alcanzado un punto que empieza a ser crítico. Por suerte llega una ley que gravará los envases plásticos de un solo uso. Aunque esta llegada es muy necesaria, se me antoja tardía para este bonito mar.

Contaminación por turistas

¿A quién no le gusta darse unos baños en la playa? Más aún si el agua está a unos agradables 23-25 grados. A muchísima gente, entre los que me incluyo. Esto provoca que las costas del Mar Mediterráneo sean el destino vacacional predilecto a nivel mundial, llegando a aumentar la población en sus orillas en más de 200 millones de personas en los meses de verano. Todas estas personas hay que sumarlas a los 150 millones de personas que ya habitan regularmente en esta zona. Hablo de todo el Mediterráneo, de sus 46.000 kilómetros de costas.

Obviamente esto tiene una repercusión directa en la contaminación en el Mediterráneo. Desde las asociaciones ecologistas estiman que el 40% de toda la basura marina se genera sólo en verano, en tres meses, lo que señala directamente al turismo.

Benidorm

Por otra parte, las poblaciones costeras que viven en muchas ocasiones del turismo, o que tienen en sus economías un fuerte empujón gracias al turismo, consideran que el 80% de toda esa contaminación del mar proviene del continente. De la mala gestión de sus residuos que acaban en los cursos de agua.

Aunque no somos solamente los turistas

Las orillas del Mediterráneo están densamente pobladas con 150 millones de habitantes. Areas metropolitanas como Valencia, Barcelona, Marsella, Roma, Nápoles, Estambul, Alenjadría, Beirut, Tripoli, Atenas, Salónica, Argel, Tel Aviv y Túnez entre otras, miran hacia este mar. Metrópolis con una elevada actividad humana, industrial y comercial, lo que genera mucho residuo, entre 200 y 700 kilos al año por persona, dependiendo del país. Y ciertamente hay países donde la gestión de los residuos es mínima, ya sea por capacidad económica o por inexistencia de legislación.

Beirut
Trípoli

Desde Europa acusamos y nos preocupamos mucho de los residuos que generan y vierten al mar los países de Oriente Medio y Norteafricanos. Pero nada más lejos de la realidad, ya que según un estudio de la Fundación Aquae, los países que más plásticos arrojan por día al Mediterráneo son éstos, en orden de mayor a menor:

  • Turquía: 144 toneladas/día
  • España: 126 toneladas/día
  • Italia: 90 toneladas/día
  • Egipto: 77 toneladas/día
  • Francia: 66 toneladas/día

Ahí vamos, segundos en la contaminación en el Mediterráneo, que dudoso honor el de arrojar al mar 126 toneladas de plástico cada día.

Hay que hablar del plástico, de nuevo

Ya sabiendo la cantidad exagerada de plástico que se arroja a diario al mar, no es de extrañar que el 95% de la contaminación en el Mediterráneo sean plásticos. La concentración de este persistente material en el Mar Mediterráneo es de 1.250.000 fragmentos por kilómetro cuadrado. Para hacernos a la idea es 4 veces superior a la de la isla de plástico del Océano Pacífico. Cuatro.

Plástico en el Mediterráneo

Así que esta circunstancia está provocando unos daños terribles. Como el Mediterráneo sólo tiene una salida al Atlántico, sus aguas tardan en renovarse unos 90 años. Así que esos fragmentos de plástico están ahí para quedarse y seguir aumentando. La fauna marina lo sufre. Hay muchas especies que están ingiriendo plásticos de manera directa o indirecta, la indirecta es cuando una presa había ingerido plástico. El 18% de los atunes y los pez espada que se pescan tienen residuos plásticos en sus estómagos, también el 17% de los tiburones de boca negra en las Baleares.

Se han encontrado residuos plásticos en 60 especies de peces, 5 especies de mamíferos marinos, 3 especies de tortugas y 9 especies de aves marinas entre otras. Para un total en 2019 de 134 especies que habían ingerido plástico. Pocos se salvan con la cantidad de plástico que se arroja.

Por la tendencia que se está llevando, se calcula que en el año 2050 habrá más toneladas de fragmentos plásticos que de peces en los océanos. Todo un logro del ser humano.

Los barcos no le ayudan

El límite máximo de azufre que puede contener el combustible destinado a transporte marítimo es de 35.000 partes por millón. El máximo en transporte terrestre es de 10 ppm. 3.500 veces más. Aunque la media se sitúa en 25.000 ppm, sigue siendo 2.500 veces más que lo permitido en transporte por tierra. Este dato me desconcierta un poco, ¿no es el mismo aire el que está sobre el mar que el de los continentes?. Por qué esta diferencia entonces.

Las compañías navieras aprovechan esta situación legal para consumir en sus cargueros el peor hidrocarburo de todos, el menos refinado y el más contaminante, el fuel-oil. Porque los motores de los barcos podrían funcionar con gas-oil, de hecho, dentro de los puertos deben usar este combustible en vez del sucio fuel-oil. Un derrame de este combustible por accidentes marítimos supone un gran daño a los ecosistemas.

Así queda una playa con fuel-oil

Entre los componentes del fuel-oil encontramos mucho azufre, metales pesados y cenizas entre otras sustancias tóxicas. Tras su combustión en los motores, además de expulsar gran cantidad de CO2, emiten altas concentraciones de óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno y muchas, muchas, muchas partículas.

Para hacernos una idea, hace ya años que se publicó el dato de que los 15 super-cargueros más grandes del mundo contaminaban tanto como 760 millones de coches. A continuación 100 millones de coches en dos imágenes.

La actual proliferación de super-cruceros no ayuda a la contaminación del aire y mucho menos en las ciudades donde atracan. Ya que deben mantener los motores en marcha todo el tiempo, por su elevado gasto eléctrico. Son pequeñas centrales eléctricas flotantes, que abastecen a una pequeña población de hasta 7.500 habitantes. Bueno, no tan pequeña.

Llega la ley

A mí parecer llega muy tarde, pero finalmente se va a empezar a legislar contra los plásticos, sobre los de un solo uso de momento. Pero es un paso en la correcta dirección para que la contaminación en el Mediterráneo se empiece a controlar. Pese a que la ley va a ser suave, sólo se tendrán que pagar 45 céntimos por kilo de plástico de un sólo uso que se fabrique o se importe del extranjero, sí se prohibirán ciertos artículos como las pajitas, los bastoncillos y las palitas para remover bebidas. Artículos con una vida útil realmente corta.

Con respecto al impuesto de 0,45 euros, probablemente se acabará gravando al consumidor final, con una mínima subida de precio, de modo que seguiremos viendo plásticos de un solo uso durante un tiempo, aunque repito, es un primer paso que se ve lógico.

Cierto es que lo que provoca toda esta acumulación de plástico viene por una incapacidad de gestionar los residuos de este material. Ya sea por las personas que lo consumimos, que no lo separamos al desecharlo o que directamente lo tiramos al suelo. Ya sea por el coste de reciclarlo, que supera al de la creación del nuevo. O por las infrastructuras que se ven muchas veces superadas por la cantidad de residuos. Sea cual sea el motivo, lo que necesita el Mar Mediterráneo es un respiro y una legislación más lógica, que impida que lo destruyamos.

¿Cómo puede destruirse algo así?:

Salud!!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *