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Cicloturismo, un turismo más sostenible

Desde Sin Residuo, queremos apoyar también una manera de turistear muy saludable y tranquila, a la par que ecológica, el cicloturismo, un turismo más sostenible. Que combinado con el tren, te puede llevar a lugares bastante lejanos donde dar pedales y disfrutar. Así no sólo circulas en el entorno que alcances con la bici y además sin gastar todas las vacaciones de un golpe en viajes largos dando pedales. Los papás tenemos que dosificar estos días. Es así.

Además lo intentamos practicar de la manera más sostenible que podamos, sin emplear plástico a ser posible. Aunque como ya sabréis ésto es muy difícil, ya que los puntos de avituallamiento son los supermercados y gasolineras que encontramos por el camino, y en estos sitios lo de reducir el uso del plástico… pues lo llevan un poco flojo.

Esperando al tren con las alforjas hechas

Así que todo preparado del día anterior, la primera vez que no tenía que hacer un último par de cosas al punto de la mañana. Dormí bien, me levanté super temprano, cogí la bici y llegué a la estación de Goya con un montón de tiempo extra. Que maravilla ir con tiempo. Lo que no sabía es que exactamente un minuto antes del tren dirección Valencia que tenía que tomar pasaba otro, al que no se como me subí, y vaya sorpresa me llevé cuando alcanzó su final de trayecto, 10 minutos después en Casetas. Vaya decepción, primera vez que voy sobrado de tiempo y me equivoco de tren.

Fantástico.

De vuelta a la estación de Delicias, una señora muy amable de Renfe me cambió el billete por otro que iba 3 horas más tarde. Bueno, ya estaba en mi linea temporal, tarde para variar. Cambié un poco mi planificación. Hice cálculos de tiempos y velocidades medias y me daba sin tener que pedalear de noche. Así que decidí seguir adelante aunque ahora con el tiempo justo como siempre y con un etapón el día central de 125 km. Bueno, cosas que pasan.

Porteo de bicis en el tren

Me bajé en Monreal del Campo a la una y cuarto y sin perder un segundo empecé a subir por pistas dirección al pueblo de Ojos Negros. Atravesando campos y campos de cereal de secano y unas cuantas granjas de cochines, tipico paisaje aragonés.

Cuando alcancé el pueblo, tomé una pista que pasa por debajo de la ermita de San Pascual y que termina justo en el Albergue de Sierra Menera, en el barrio minero de Ojos Negros. Aquí el paisaje cambia, ya empieza a ser mas serrano y se nota que se va ganando altura porque en alguna curva aún quedaba hielo, que pasé muy despacito, dejando constancia de la altitud y temperatura que hacía, aunque fuese mediodía. Una vez alcanzado este destino, hice una pausilla para admirar la antiquísima locomotora allí expuesta, leer un par de carteles con información de la zona y tomar un tentenpié que la Sra. Sin Residuo me ayudó a preparar libre de plásticos.

Es aquí exactamente donde empieza la línea férrea por la que discurre la vía verde. En este primer tramo hasta Santa Eulalia del Campo el trazado no está aún acondicionado, así que se realiza por una carretera comarcal sin apenas tráfico y luego por una pista en ligero descenso, así que no supone ningún problema. Un paisano al que pregunté para orientarme en Peracense, me dijo que los vecinos estarían encantados de que la acabasen, y que la hacía mucha gente, aunque en verano. Cabe destacar el pueblo de Peracense, cuya calle principal recorre un riachuelo que cruzan varios puentecillos, y claro, su castillo a lo alto dominando con su vista un gran territorio.

Una vez alcanzada la villa de Santa Eulalia del Campo empieza el trazado que ya está acondicionado, y como la sombra ya la tenia muy alargada y aún me quedaba algún que otro kilómetro, bajé la cabeza y un par de piñones e intenté mantener un ritmo que me permitiera llegar a Cella con las últimas luces. Y sí, llegué con las luces ya puestas pero con algo de visibilidad que me daba seguridad de cara a los coches y tractores del tramo de 4,5 km de carretera hasta Cella. Me alojé en el Albergue del Río, que recomiendo a cualquier persona que tenga que alojarse en Cella.

A la mañana siguiente me espera la jornada más larga, 125 km gracias a equivocarme de tren, así que en marcha desde las 9. Mucho frío ya que está algo nublado, aunque me permito alguna paradilla para admirar como los rayos de sol intentan atravesar el manto de nubes, algo que me sobrecoge siempre. El aeropuerto/aparcamiento de Teruel con un montón de aviones de un blanco brillante que resalta llega enseguida, contrastando en gran medida con el paisaje que lo rodea. Un par de halcones enormes de no se que raza, que imagino protegen el aeropuerto, me observan un rato con no sé que intenciones, aunque se agradece un poquito de compañía. Estaciones abandonadas y un sinfín de campos y campos de cereal y alguna granja de cochines es lo que me voy encontrando en este tramo. Me deleito en cada postal, voy en bici, tranquilo.

Los rayos del sol sobre el aeropuerto

Un descanso a medio puerto del Escandón, que se hace muy largo. Valdecebro. Sigo subiendo el puerto y el paisaje vuelve a ser serrano, con mucho bosque. Viaductos y algún túnel dejan unas vistas admirables hasta llegar arriba.

Empiezo a bajar y en la Puebla de Valverde está el único establecimiento a pié de vía verde desde Peracense. Por supuesto paro a tomar algo y coger algo de calor ya que los piés se me van a caer de frío. Se agradece un poquito de conversación y el no tener que desviarte mucho del trazado para tomar algo. Continúo hacia Sarrión, que esta toma creo que es la mejor que tiene. Seguido está Albentosa enclavada en un barranco y con las ruinas de un castillo. Estoy muy tentado a visitarla, pero estoy en la etapa reina y no paro, sigo porque no tengo mucho tiempo. Después de la super-recta de Barracas ya llego a los molinos, que me indican que empieza el tramo en bajada. El paisaje aquí vuelve a ser serrano y deja geniales imágenes.

Buena vista de Albentosa

Ya en la bajada que discurre por el valle del río Palancia y entre las sierras D’espada y Calderona se pasa rapidísimo por las estaciones de Torás, Masadas Blancas y Caudiel. Se domina el Alto Palancia y las vistas son inmejorables.

Plano de El Alto Palancia

Llego a Jérica, me alojo en la casa Rodamons, una asociación sin ánimo de lucro de ciclistas/ecologistas que mantienen una casa que hace las veces de albergue de cicloturistas, donde se puede reservar una cama para pasar la noche. Yo ya la había reservado el día de antes, así que cuando me encontré con dos socios en el super del pueblo, me dieron una buenísima bienvenida, me llevaron y enseñaron la casa, muy bien mantenida para la edad del edificio. Gracias a Alberto y Miguel y el resto de Rodamonders me pude dar una ducha caliente que agradecí muchísimo, y tuve una conversación muy animada. Y no sólo eso, pude cenar con ellos y me dieron un trato genial durante la cena. Muchas gracias por acogerme tan bien, un proyecto genial y formado por geniales personas el de Rodamons.

En mi última etapa, por fin había recuperado las tres horas perdidas en el tren, así que me lo pude tomar con la calma necesaria. Visité la hoz de Jérica y continué con la ruta, pudiendo parar en casi todos los miradores que encontré. Jérica, Navajas, el Regajo, Sot, Algimia con sus inmensas huertas de naranjos y su torre dejan fantásticas visstas. No sólo eso, también multitud de pájaros, algún conejo e incluso unas ardillas que volaban por las copas de los pinos sobre el camping de navajas. Iba en bici. Tranquilo.

Bonito graffitti

En el último tramo desde Gilete, hay que seguir el track GPS, ya que es fácil perderse. Tirar de preguntar a algún paisano, también puede ayudar. Ya se empiezan a ver las torres de las grúas del puerto, el castillo de Sagunto, y el mar al final. Comer con un buen amigo que vive por la zona es el colofón perfecto. De nuevo el tren para volver a casa, esta vez el correcto. Gran ruta la de Ojos Negros, la vía verde mas larga de España. Vayan y disfruten del cicloturismo, el turismo más sostenible.

Salud!!

One comment on “Cicloturismo, un turismo más sostenible

Jose

Gracias Igor por tu aportación al pueblo de las Minas de Ojos Negros y a su vía verde hasta Sagunto. Ayudas a conocer lugares que muchas personas ignoran y que de esta manera pueden darle al pedal y recorrerlo en bicicleta o ebike.

Un saludo desde el almacén 🙂

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